Robótica e inteligencia artificial reinventan la clasificación de paquetes en Argentina.

En la planta logística de Monte Grande (provincia de Buenos Aires), algo poco habitual empezó a suceder: cientos de robots amarillos se mueven de forma coordinada, leen códigos, esquivan obstáculos y deciden rutas en tiempo real. Se trata del primer sistema de clasificación robótica de paquetes de Latinoamérica, recientemente puesto en marcha por Correo Argentino.
La escena futurista impacta con un total de 240 robots autónomos, distribuidos en dos niveles, que trabajan como una colmena digital para clasificar hasta 9.000 paquetes por hora, triplicando la capacidad operativa de la planta. Un despliegue y aplicación de correo inteligente sincronizado gracias a una combinación de robótica avanzada, sensores e inteligencia artificial, aplicados a uno de los desafíos más complejos de la logística moderna: mover paquetes rápido, bien y sin errores.
El proceso de esta verdadera coreografía robótica es tan simple como sofisticado. Un operador coloca el paquete y, en cuestión de segundos, el sistema lee su código QR o de barras, identifica destino y peso, y asigna la tarea a uno de los robots. A partir de ahí, cada robot toma la posta. Primero, transporta paquetes de hasta 5 kilos, los más comunes en el e-commerce, calculando su recorrido para evitar colisiones con otros robots. El “minion” se dirige exactamente a una de las 130 salidas de clasificación, que conectan 60 destinos del Área Metropolitana de Buenos Aires y 70 nodos del interior del país.
Asimismo, cada robot gestiona su propia batería, yendo a recargarse solo cuando el sistema lo considera necesario.
Nuevo sistema de clasificación postal inteligente (Crédito: Correo Argentino)
Toda la acción sucede sobre una superficie de 1.180 metros cuadrados, con 13 puestos de inducción que mantienen un flujo constante y ordenado. El resultado es un sistema que reduce errores, acelera tiempos y mejora la trazabilidad de cada envío.
La inteligencia artificial aplicada en este servicio de logística permite que el sistema aprenda, se adapte y optimice cada movimiento, incluso en momentos de alta demanda, como los picos de compras online o fechas especiales a lo largo del año. En ese sentido, los algoritmos deciden qué robot toma cada paquete, cuál es la ruta más eficiente, cuándo frenar, avanzar o ceder el paso y, no menos importante, cuándo el robot deber recargar su batería.
El resultado es una operación fluida y coordinada, donde 240 máquinas trabajan juntas sin chocar, sin pausas innecesarias y con precisión milimétrica.
Este sorter robótico forma parte de un proyecto de transformación más amplio, en el cual el centro de distribución de Monte Grande sumará nuevas tecnologías para profundizar el proceso automatización inteligente. Entre las implementaciones previstas se mencionan un segundo sistema de clasificación para paquetes de hasta 30 kilos, tecnología RFID para seguimiento en tiempo real, aforadoras industriales para control automático y Vehículos autónomos (AGV) para mover contenedores sin intervención humana.
Frente a un escenario de crecimiento sostenido del comercio electrónico y los actuales desafíos logísticos, la tecnología, la robótica y la automatización con microelectrónica aplicadas en casos como éste, buscan potenciar capacidades humanas, mejorar la seguridad y permitir que los recursos humanos se concentren en tareas de mayor valor agregado.
Mirá cómo funciona el sistema de clasificación robótica automatizada en el siguiente video:
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